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Glosario técnico

Qué significan de verdad los datos con los que se especifica un equipo de respaldo de energía o una luminaria industrial. Escrito para quien tiene que decidir una compra y necesita comparar sin que le vendan una cifra fuera de contexto.

13 términos

kVA y kW

También: potencia aparente · potencia activa · potencia real

El kVA mide la potencia aparente, que es la que el equipo tiene que ser capaz de manejar. El kW mide la potencia activa, que es la que la carga realmente convierte en trabajo. La diferencia entre ambas no es un detalle contable: es la razón más frecuente por la que un equipo se dimensiona mal.

La relación entre las dos es el factor de potencia. Un UPS de 10 kVA con factor de potencia 0,9 entrega 9 kW; el mismo equipo declarado con factor 0,8 entrega 8 kW. Si comparas dos equipos por su cifra en kVA sin mirar el factor de potencia, no estás comparando lo mismo.

Para dimensionar, la regla práctica es partir siempre del consumo real de la carga en kW y subir a kVA dividiendo por el factor de potencia del equipo, no al revés. Y conviene dejar margen: una instalación que hoy va al 95% de su capacidad no admite crecer, y ampliar después suele costar más que haber comprado bien.

Factor de potencia

También: fp · cos phi · coseno phi

El factor de potencia expresa qué parte de la energía que circula por la instalación se convierte en trabajo útil. Un valor de 1 sería el aprovechamiento total; en la práctica siempre es menor, porque las cargas inductivas (motores, transformadores, balastos) devuelven parte de la energía a la red sin usarla.

Tiene dos consecuencias que se notan en la factura y en el proyecto. La primera es de capacidad: con un factor de potencia bajo, los cables, protecciones y equipos tienen que estar dimensionados para una corriente mayor de la que el trabajo justifica. La segunda es económica: las distribuidoras suelen penalizar a los clientes industriales por debajo de un umbral, normalmente 0,93 o 0,95 según la normativa local.

Corregirlo es un trabajo de proyecto, no una compra suelta: se hace con bancos de condensadores o con compensación activa, dimensionados a partir de una medición previa de la instalación. Sobrecompensar es un problema tan real como no compensar.

Topología de un UPS

También: online · doble conversión · línea interactiva · line interactive

Un UPS en línea, también llamado de doble conversión, convierte la energía entrante a continua y la vuelve a generar en alterna de forma permanente. La carga nunca está conectada directamente a la red: recibe siempre una onda regenerada por el equipo. Eso significa cero tiempo de transferencia ante un corte y aislamiento total frente a lo que pase aguas arriba.

Un UPS de línea interactiva deja pasar la energía de la red y la corrige mientras esté dentro de márgenes, conmutando a batería solo cuando se sale de rango. Es más eficiente y más económico, y para un puesto de trabajo o un punto de red es suficiente. Pero hay un tiempo de transferencia, breve, y la carga sí ve las perturbaciones que el equipo tolera.

La decisión no es cuál es mejor, sino qué tolera la carga. Un servidor, un equipo médico o un proceso industrial que no puede parar justifican la doble conversión. Un computador de oficina rara vez la necesita. Y en entornos con red muy inestable, la doble conversión deja de ser un lujo aunque la carga sea modesta.

Monofásico y trifásico

También: fases · mono · trifasico

La diferencia práctica es cuánta potencia se puede mover y con qué equilibrio. Una alimentación monofásica basta para cargas moderadas y es lo habitual en oficinas y comercio. La trifásica reparte la carga en tres conductores, lo que permite potencias mucho mayores con secciones de cable razonables, y es el estándar en industria y en instalaciones grandes.

Existen equipos con configuraciones mixtas, por ejemplo entrada trifásica y salida monofásica. Son útiles cuando la acometida es industrial pero la carga a proteger no lo es, y evitan tener que intervenir la instalación existente.

Al dimensionar conviene mirar también el desequilibrio entre fases. Un sistema trifásico con la carga mal repartida desaprovecha capacidad y castiga a una de las fases, y eso se traduce en calentamiento y en disparos de protección que parecen inexplicables.

Autonomía

También: respaldo · tiempo de respaldo · baterías

La autonomía siempre va referida a un porcentaje de carga. Un equipo que declara diez minutos al 100% dará bastante más al 50%, y la relación no es lineal: las baterías entregan peor rendimiento cuanto más exigente es la descarga. Comparar autonomías sin mirar a qué carga están medidas lleva a conclusiones equivocadas.

Conviene decidir para qué se quiere la autonomía. Si el objetivo es aguantar micro cortes y bajones, unos minutos sobran. Si es dar tiempo a un apagado ordenado de servidores, hay que calcularlo contra el procedimiento real. Y si es sostener la operación hasta que arranque un grupo electrógeno, lo que importa es cubrir el tiempo de arranque y estabilización con margen.

La vida útil de las baterías depende mucho más de la temperatura que del número de cortes. Como referencia del sector, cada aumento sostenido de temperatura sobre el punto de diseño acorta la vida de forma apreciable, así que una sala mal ventilada envejece el banco antes de tiempo. Por eso la autonomía es el dato que más se degrada en el tiempo si no hay mantención.

Tiempo de recarga

También: tiempo de carga · recarga

Es el dato que se olvida al dimensionar y el que decide si el respaldo sirve ante cortes repetidos. Si la red de la zona cae varias veces en el mismo día y el banco tarda horas en recuperarse, el segundo corte encuentra al equipo con una fracción de su autonomía nominal.

El tiempo de recarga depende de la capacidad del cargador frente al tamaño del banco. Ampliar la autonomía añadiendo baterías externas sin revisar el cargador alarga la recarga en la misma proporción, y ese es un efecto que sorprende a menudo tras una ampliación.

Dónde aplica: Energía / UPS

Ver también: Autonomía

Redundancia N+1

También: n+1 · redundante · modular

N es el número de módulos que la carga necesita para funcionar. N+1 significa instalar uno de más, de forma que si uno falla o se retira para mantención, los restantes siguen cubriendo el total. Es la manera estándar de eliminar el punto único de falla en sistemas de energía crítica.

La arquitectura modular hace que esto sea práctico: los módulos se pueden intervenir sin bajar el sistema, y la capacidad se amplía añadiendo módulos en lugar de reemplazar el equipo entero. En instalaciones que van a crecer, esa capacidad de escalar suele pesar más en el coste total que el precio inicial.

Conviene no confundir redundancia con sobredimensionamiento. Un equipo grande trabajando al 40% no es redundante: sigue siendo un solo punto de falla. La redundancia es una cuestión de arquitectura, no de holgura.

Calidad de energía

También: thd · armónicos · transitorios · perturbaciones

No basta con que llegue tensión. Una instalación puede tener energía permanentemente y aun así dañar equipos por perturbaciones: huecos y picos de tensión, transitorios, variaciones de frecuencia y distorsión armónica. Muchas fallas que se atribuyen al equipo tienen su origen aguas arriba.

La distorsión armónica, que se expresa como THD, mide cuánto se aleja la onda de una senoidal limpia. La generan cargas no lineales, que hoy son casi todas: variadores de frecuencia, fuentes conmutadas, iluminación LED. Un THD alto calienta conductores y transformadores, y puede hacer actuar protecciones sin causa aparente.

Diagnosticar esto exige medir, no suponer. Un registro de calidad de energía durante un periodo representativo dice qué está pasando de verdad, y es lo que permite decidir si la solución es un UPS de doble conversión, un filtro, compensación reactiva o una corrección en la instalación.

Grado IP, IK y ATEX

También: ip · ip65 · ip66 · ik · nema · atex · antiexplosivo · índice de protección

El grado IP se escribe con dos dígitos. El primero indica la protección contra cuerpos sólidos y polvo, del 0 al 6; el segundo, contra agua, del 0 al 9. Así, IP65 es estanco al polvo y resiste chorros de agua, e IP66 resiste chorros potentes. Subir un dígito no es un matiz: cambia dónde se puede instalar el equipo.

El grado IK, cuando aparece, mide la resistencia al impacto mecánico. Importa en zonas de tránsito, faenas y espacios expuestos a golpes, donde un envolvente estanco pero frágil no aguanta. En algunos catálogos verás también la clasificación NEMA, que es el equivalente usado en Norteamérica y no se traduce dígito a dígito.

ATEX es otra cosa y no debe confundirse con un IP alto. Certifica que el equipo puede operar en atmósferas potencialmente explosivas, por presencia de gases o de polvo combustible, y responde a una normativa específica con sus propias zonas. Un equipo IP67 no es apto para zona ATEX si no está certificado como tal.

Flujo luminoso

También: lúmenes · lumen · lm

El lumen mide luz; el vatio mide consumo. Son magnitudes distintas y compararlas es el error más común al evaluar un cambio a LED. La cifra que relaciona ambas es la eficacia luminosa, en lúmenes por vatio, y es la que dice cuánta luz obtienes por cada unidad de energía pagada.

Comparar solo por lúmenes tampoco basta. Dos luminarias con el mismo flujo pueden iluminar de forma muy distinta según cómo distribuyan la luz: una puede concentrarla en un haz estrecho y otra repartirla. Para un espacio de trabajo, lo que importa es el nivel de iluminación que llega al plano útil, no lo que sale del equipo.

Superficie iluminada

También: cobertura · m2 · área

Es una cifra de referencia, no una garantía: depende de la altura de montaje, del color de suelos y paredes, y del nivel de iluminación que se considere aceptable para la tarea. La misma luminaria cubre bastante menos superficie útil montada a diez metros que a cuatro.

En iluminación de emergencia el criterio es distinto y más exigente, porque lo que se busca no es confort sino evacuación: hay niveles mínimos y tiempos definidos por normativa, y para trabajos peligrosos la superficie considerada es menor que la de uso general. Por eso muchas fichas declaran dos superficies distintas para el mismo equipo.

CCT y CRI

También: temperatura de color · kelvin · ra · reproducción cromática

La temperatura de color describe el tono de la luz: los valores bajos dan una luz cálida y amarillenta, y los altos una luz fría y azulada. No tiene relación con la cantidad de luz ni con el consumo. La elección es funcional además de estética: los tonos fríos favorecen la percepción de detalle y los cálidos el confort.

El CRI, también anotado como Ra, mide cuánto se parecen los colores bajo esa luz a como se verían bajo una referencia. Importa cuando el color es información: control de calidad, inspección, salas de exposición o cualquier tarea donde distinguir un tono sea parte del trabajo. En un almacén de tránsito, en cambio, es un criterio secundario.

Nivel de ruido

También: db · decibelios · ruido

La cifra que declaran los equipos suele medirse a una distancia determinada y en condiciones de carga concretas, así que conviene mirar la referencia antes de comparar. Un mismo equipo hace bastante más ruido al 100% de carga que en reposo, porque la ventilación trabaja en proporción a la disipación.

La escala de decibelios no es lineal: un aumento de pocos decibelios se percibe como bastante más ruido. Si el equipo va a compartir espacio con personas, es un criterio de selección real y no un detalle de ficha, y a veces es la razón para instalarlo en una sala propia.

Dónde aplica: Energía / UPSData Center Modular

Ver también: Redundancia N+1

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